En 1985 se descubrieron los restos del Titanic, a 600 Km. al sur de la
costa de Terranova. Cuenta la leyenda que entre los pasajeros que iban
en el barco y los miles de toneladas que transportaba este buque viajaba
una momia de un rey egipcio, cuya maldición persiste en el fondo del
mar.
Dos meses después del hundimiento del Titanic en abril de
1912, en Nueva York comenzaron a correr los primeros rumores. Al
parecer, un hombre adquirió en el mercado negro de El Cairo el sárcofago
de un rey egipcio -de nombre desconocido-, cuya momia aún iba en el
interior.
Se cree que la momia fue una de las posibles causantes
del hundimiento. Los dioses egipcios, irritados por lo sucedido
decidieron que el mundo debía recordar el poder de Anubis, el dios de
los muertos.
El contrabandista tuvo suerte y consiguió
recuperar el sarcófago antes de que el Titanic se hundiera.
Depositándolo en uno de los botes salvavidas, logró llegar hasta Nueva
York con vida.
Al llegar a la ciudad norteamericana arrepentido decidió
deshacerse de su mercancía y enviarla a Egipto, pero en el barco que la
enviaba, el Empress of Ireland también se hundió.
El
contrabandista, desesperado, pudo volver a recuperar el sarcófago y
probar suerte en un nuevo buque, el Lusitania. Pero para su desgracia
fue bombardeado por la flota alemana en 1915, provocando que el barco se
hundiera y que Estados Unidos entrara en la primera guerra mundial.

No hay comentarios:
Publicar un comentario