domingo, 22 de abril de 2012

Nacimiento de una Leyenda

La leyenda del Titanic comenzó durante una noche de verano de 1907 en una mansión de Londres.Fue entonces cuando Lord James Pirri, planeó junto a J. Bruce Ismay, director gerente de la compañía naviera White Star Line, la construcción de los tres más barcos más grandes y magestuosos del mundo: el Olimpic, el Titanic y el Gigantic.
Los buques de Ismay y Pirrie constarían, además, de una tercera clase para viajar y, a un tiempo, harían gala de un lujo inimaginable; algo que nunca había sucedido en la historia de los transatlánticos de vapor hasta el momento. Sus interiores podrían competir y superar, con creces, a los mejores hoteles y restaurantes y serían tan seguros que podrían declararse “prácticamente insumergibles”, gracias a un novedoso sistema de puertas estancas instalado en los barcos.
La construcción del "buque de los sueños" comenzó el 31 de mayo de 1909 y pronto, incluso antes de zarpar, comenzó a convertirse en leyenda.
Y es que el Titanic poseía, entre otras, las comodidades de las que muchos de sus pasajeros nunca habían disfrutado, ni siquiera en sus hogares, como luz eléctrica y estufas en todas las habituaciones.
Aún así, las ceremonias que muchos pensaron que tendrían lugar en la botadura del Titanic, el 31 de mayo de 1911, no ocurrirían jamás.
Era el número dos y, a pesar de que era un día festivo en todo el país, la sombra de su buque gemelo había eclipsado nuevamente al Titanic. Un almuerzo y una posterior cena para los invitados más distinguidos fue todo lo que ocurrió. Después, todo el mundo se fue a casa.

La momia del Titanic

En 1985 se descubrieron los restos del Titanic, a 600 Km. al sur de la costa de Terranova. Cuenta la leyenda que entre los pasajeros que iban en el barco y los miles de toneladas que transportaba este buque viajaba una momia de un rey egipcio, cuya maldición persiste en el fondo del mar.


Dos meses después del hundimiento del Titanic en abril de 1912, en Nueva York comenzaron a correr los primeros rumores. Al parecer, un hombre adquirió en el mercado negro de El Cairo el sárcofago de un rey egipcio -de nombre desconocido-, cuya momia aún iba en el interior.

Se cree que la momia fue una de las posibles causantes del hundimiento. Los dioses egipcios, irritados por lo sucedido decidieron que el mundo debía recordar el poder de Anubis, el dios de los muertos. 


El contrabandista tuvo suerte y consiguió recuperar el sarcófago antes de que el Titanic se hundiera. Depositándolo en uno de los botes salvavidas, logró llegar hasta Nueva York con vida.
 Al llegar a la ciudad norteamericana arrepentido decidió deshacerse de su mercancía y enviarla a Egipto, pero en el barco que la enviaba, el Empress of Ireland también se hundió.

El contrabandista, desesperado, pudo volver a recuperar el sarcófago y probar suerte en un nuevo buque, el Lusitania. Pero para su desgracia fue bombardeado por la flota alemana en 1915, provocando que el barco se hundiera y que Estados Unidos entrara en la primera guerra mundial.

Titanic, Un transatlantico lleno de mitos y leyendas

¡Iceberg a la Vista!

Poco antes de la medianoche del 14 de abril, los pasajeros disfrutaban de una agradable, aunque fría, noche abordo. No había viento, el mar estaba en calma y el cielo estrellado, aunque sin luna, iluminaba suavemente el océano.
Fue entonces cuando los vigías avistaron un enorme iceberg que se desplazaba a la deriva, en dirección al Titanic… El Primer Oficial, William Murdoch, ordenó al instante virar el sentido de la marcha, para frenar el barco, pero, pese a sus esfuerzos, no pudo evitar que la banda de estribor fuese rasgada por la enorme masa de hielo.
Tras un estudio de la situación realizado por el ingeniero constructor del Titanic, Thomas Andrews, el capitán fue informado de la gravedad del accidente: el Titanic se hundía y nadie podía hacer para evitarlo.

Una Leyenda Inolvidable

¿Que Objetos se recuperaron de los restos del naufragio del Titanic?

Se han recuperado varios objetos de los restos del naufragio del Titanic a poco más de 3 km de profundidad del Atlántico. Solamente los objetos no perecederos o los que se encontraban dentro de elementos, tales como maletas, pudieron ser recuperados. Aún quedan restos de objetos de piel, como zapatos y botas, en el fondo del océano y son objetos conmovedores.

Algunos de estos objetos recuperados del Titanic han sido adquiridos por coleccionistas privados, pero una gran parte también pertenece a RMS Titanic Inc., que organiza exposiciones a nivel mundial para mostrarlos al público. Algunos de los objetos más sorprendentes que han perdurado en estas condiciones durante cientos de años son sombreros, anteojos, botellas de champán sin abrir, instrumentos de música y muestras de perfume que aún mantienen su aroma.

La vajilla y la cubertería con el emblema de la compañía White Star Line, también han sido rescatadas de entre los restos del Titanic.

Hundimiento del Titanic


 A 100 años del hundimiento del Titanic, el naufragio más famoso de la historia de la humanidad, aún hoy se siguen tejiendo historias en torno a él, muchas de las cuales están basadas en hechos reales, otras que no son más que mitos y otras cuya veracidad se encuentra a 4.000 metros de profundidad y nunca podrá ser verificada. Lo cierto es que la historia de este  barco está plagada de hechos poco frecuentes y, en algunos casos, llamativamente extraños.

¿Fue predicho el hundimiento del Titanic?

En 1898, el casi desconocido escritor Morgan Robertson, publicó una novela titulada “Futility”, en la que el autor relata el hundimiento de un gran transatlántico de lujo, que era considerado un gran avance tecnológico para la época y que había sido construido con la finalidad de ser el barco más grande, más veloz y más seguro del mundo, y cuyo nombre era “Titán”.Las dimensiones del Titán era parecidas al del Titanic. Ambos barcos zarpan de Southampton con destino a Nueva York y chocan con un iceberg a los cinco días de navegación a una velocidad de 24 nudos. En la novela, los sobrevivientes son 705, mientras que son 605 las personas que logran salvar sus vidas en el desastre del Titanic.
En 1892, otro escritor, William Thomas Stead, escribió un artículo en el cual narra la odisea de un buque que se encontraba realizando una travesía atlántica, chocaba con un iceberg y se hundía. Lo extraordinario de este relato, es que los sobrevivientes del naufragio son rescatados por un barco llamado “Majestic”, que se trataba de un barco real y que en aquellos años se encontraba capitaneado por Edward Smith (quien posteriormente sería el capitán del Titanic). En 1912, Stead retorna a los Estados Unidos desde Inglaterra y fallece en el naufragio del Titanic.